miércoles, 23 de mayo de 2012

LA INDIGNACIÓN DE LA UNIVERSIDAD

Desde 2010 la democracia en España (en Europa) está sufriendo un continuo ataque hasta el punto de era cada día más evidente su pérdida de calidad. La reforma de la Constitución en el verano de 2011 fue un hecho de extrema gravedad, pero desde que el PP, con medio millón de votos menos que el PSOE en 2008 logró  gracias a las maravillas de la ley electoral la mayoría absoluta en las cámaras, cada día vemos como el deterioro de nuestro sistema democrático nos acerca más a una oligarquía. Este fin de semana hemos tenido ocasión de ver dos graves muestras con las intervenciones por Decreto-Ley en Universidades y RTVE. Es necesario entrar el blog hermanoSegún Antonio Baylos para ilustrarse sobre estos hechos. Poco antes de lanzar el ataque a las Universidades en el BOE, como es habitual (mucho más cuando el Ministro del ramo se ganaba su buen sustento en el negocio de la manipulación de la opinión)  y como corresponde a la insensatez y falta de sentido de lo público que le caracteriza, este Gobierno lanzó una diatriba contra las Universidades a las que calificaba de escasa calidad aduciendo todo tipo de falsedades. Los rectores de las Universidades han publicado este manifiesto que aquí se ofrece, con la esperanza que la preocupación que dicen sentir de un paso más en la defensa de la institución.

Los rectores manifiestan su preocupación por las declaraciones del Ministro sobre el Sistema Universitario Español

El análisis de los datos disponibles, contrastados por diferentes organismos nacionales e internacionales, no permite compartir muchas de las afirmaciones, ni el diagnóstico, que se ha hecho del Sistema Universitario Español. Efectivamente, en España existe un claro desajuste entre recursos públicos empleados y resultados obtenidos en docencia, investigación y transferencia del conocimiento. Sin embargo, los resultados son proporcionalmente muy superiores al esfuerzo público realizado.

En docencia, el 79% de los estudiantes que inician sus estudios, finalizan con un título universitario, siendo la media en la OCDE del 70%. Además, en los últimos años se ha producido una clara mejoría del rendimiento académico, a raíz de la integración en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), a pesar de haber realizado la adaptación con un esfuerzo inversor claramente inferior al de otros países.

En una situación de mercado mejor que la actual, el nivel de formación de los universitarios españoles ha demostrado claramente su adecuación. No parece, pues, correcto relacionar la preparación de los estudiantes y la eficacia de la Universidad con la falta de empleo, especialmente entre los jóvenes. En este sentido, la preparación académica de nuestros estudiantes es, en términos generales, claramente satisfactoria.
En investigación, entre 1997 y 2007, la producción científica española creció un 80%, hasta constituir el 3,4 % de la producción científica mundial, realizándose dos terceras partes de este porcentaje en las universidades. Este esfuerzo ha convertido a España en la novena potencia científica, y en la octava en publicaciones por habitante, con resultados similares a Japón. En este ámbito, una universidad española se sitúa entre el 1% que agrupa a las mejores universidades del mundo, ocho universidades dentro del 2%, 24 en el 4% y todas las públicas y tres privadas, en el 10%.

Es un resultado más que notable si consideramos que España sólo invierte en I+D+i un 1,39% de su PIB, muy lejos del 2,3% que es la media de la OCDE. Relacionando la producción científica por habitante con el porcentaje de gasto en I+D+i, resultamos ser uno de los cuatro sistemas más eficiente del mundo.

En transferencia, ciertamente España contribuye muy poco (0,8%) a las patentes mundiales. Sin embargo, el porcentaje de patentes que en España proviene del sector universitario, es el segundo más alto del mundo. En consecuencia, no parece correcto señalar el sistema universitario español como el principal responsable del bajo porcentaje de innovación de nuestro país.

Asimismo, cabe recordar que en los últimos años el Sistema Universitario Español ha estado sometido a importantes cambios para adaptarse al Espacio Europeo. Lo que las universidades necesitan actualmente es estabilidad normativa y una financiación acorde con las capacidades y necesidades del país. Por ello, es imprescindible un compromiso conjunto entre administraciones públicas y universidades.

Las universidades estamos y estaremos siempre al servicio de la sociedad, dispuestas a continuar trabajando en la adecuación del sistema a las necesidades de nuestro país, especialmente en estos momentos de crisis.

Conferencia de Rectores de Universidades Españolas

 Madrid, 17 de abril de 2012

martes, 8 de mayo de 2012

Lo que no te mata, te hace más fuerte

PSICOLOGÍA POSITIVA

"El dolor y el sufrimiento son nuestros maestros".

Desde el punto de vista psicológico y espiritual, el dolor, los retos, las adversidades, los obstáculos, pueden potencialmente ser las mejores oportunidades para aprender, crecer y madurar emocionalmente.
A primera vista parecería que este dicho es más bien el producto de la mente de un masoquista adicto al dolor y sufrimiento, o de un melancólico amante de las causas perdidas. Sin embargo es una frase que encierra un a gran sabiduría.

“Y para muestra basta un botón”…



EJERCICIO DE REFLEXIÓN:


Piensa por un momento en una experiencia muy difícil y dolorosa que has tenido en tu vida. Reflexiona por un momento, y hazte las siguientes preguntas:


¿Que impacto tuvo esta experiencia dolorosa en tu vida?
¿Aprendiste algo nuevo acerca de ti mismo, de tu forma de pensar, de tus valores, o de tus prioridades en la vida?
¿Aprendiste algo acerca de ti y de tu relación con persona importantes en tu vida?
¿Que impacto tuvo esta experiencia en tus emociones y sentimientos?
Y si eres una persona espiritual ¿Te fortaleció esta experiencia espiritualmente?

¿PORQUÉ EL DOLOR NOS HACE MAS FUERTES?

Estudios recientes en la psicología y de la biología, están confirmando lo que nuestros abuelos ya sabían de manara intuitiva: que la exposición moderada al dolor inevitable de la vida nos hace más fuertes y resistentes psicológicamente.

En la Biología hay un termino denominado: Horméis: (del griego: horméis “movimiento rápido”, y “activar, poner en movimiento, desencadenar un respuesta”). Horméis se refiere a la respuesta positiva del organismo al ser expuesto a dosis moderadas de toxinas y otros elementos estresantes. Este termino fue acunado por el Farmacólogo Alemán Hugo Schutz en 1888, cuando descubrió que una bacterias crecía al ser expuesta a una cantidad pequeña de una sustancia toxica y venenosa.

En la psicología describe este fenómeno como resiliencia, que es definida como la capacidad psicológica para resistir los dolorosos y adversos, y de aprender, crecer y madurar como resultado de estos. Esta cualidad psicológica fue “descubierta” al observar a niños, quienes a pesar de haber crecido en ambientes familiares “disfuncionales”, expuestos a un alto nivel de estrés, y que sin embargo llegaron a ser adultos “normales”, emocionalmente balanceados y productivos.

Gracias a esta la capacidad personas que se les han diagnosticado enfermedades crónicas terminales y embargo han encontrado un “nuevo sentido a la vida” y se sienten felices aun en medias estas circunstancias desventuradas. También sabemos de personas que han vivido una sufrido una niñez “traumática”, o que han sufrido dolor profundo por la perdida de un ser querido, que no solo sobreviven esas experiencias, sino que aprenden a “encontrar el sentido” “la ventaja” “el valor” “la enseñanza” a esas experiencias y eventos en su vida.



¿NACEMOS CON ESTA CAPACIDAD PSICOLÓGICA?

La psicología evolutiva- ciencia que estudia el desarrollo y evolución de las cualidades psicológicas humanas- manifiesta que la capacidad para confrontar adversidades, y de crecer y madurar como resultado de ellas es un “regalo’ de la vida, de la naturaleza human, y ha sido transmitida genéticamente por generaciones. Es decir, todos nacemos con la predisposición para desarrollar en la personalidad resistente al embate de las adversidades.

Recientemente la psicología cognitiva y de las neurociencias, han demostrado que la capacidad del individuo para resistir y sobreponerse al dolor se fortalece en la medida de que este es expuesto de manara sistemática a pequeñas “dosis” de adversidad. Y lo que es mas, han descubierto que la resiliencia se comporta como un músculo que crece y se desarrolla al confrontar los eventos adversos de nuestra vida diaria.

Bueno y si la resilianse se comporta como un músculo, la pregunta es ¿Cómo podemos ejercitarla?

Existen momentos en nuestras vidas en los que nos sentimos agobiados por cosas que nos ocurren. Durante esos tiempos, se requiere de algo excepcional que nos ayude a salir adelante. Es en esos momentos en los que podemos “ejercitar” nuestra resiliencia o capacidad para vencer adversidades. Lo podemos hacer de la siguiente manera:

Cuando la vida te presente situaciones adversas, ya sea pequeñas o mayores, haz lo siguiente:


1. Busca los posibles beneficios de la experiencia.

· Piensa en las cosas las cosas buenas en tu vida que aun tienes la posibilidad de disfrutar aun pesar de este evento. Piensa en las cosas que “aun tienes”, en lugar de enfocarte en lo que “has perdido”.

· Trata de encontrar las posibles ventajas o cosas positivas de la situación

· Piensa en los posibles beneficios que este evento puede tener en ti en tus valores y prioridades, tu salud, tu relación con tus amigos y tus sus seres queridos.


2. Descubre el sentido espiritual de la experiencia.

· Reflexiona acerca de la experiencia y como podría enseñarte algo acerca de ti, de la vida, de las cosas que son más importantes etc.

· Búscale el sentido espiritual la experiencia. Pregúntate, que es lo que este experiencia me esta tratando de enseñar acerca de mi vida, mis valores, mis prioridades, hábitos etc.

· Piensa en los posibles beneficios de este evento, ene el sentido de que podría ayudarte a descubrir o redescubrir acerca de tus valores y prioridades tu misión y propósito de vida, sueños etc.

· Reflexiona acerca de como esta experiencia te podría estar “preparando” psicológica y espiritualmente para vivir una vida mas plena, madura y satisfactoria.


3. Piensa que la vida no es más que un proceso de constante aprendizaje.

Recuerda que en cada vivencia personal ya sea “positiva” o “negativa” tenemos la posibilidad descubrir y de aprender algo nuevo. Piensa que cada día nos representa una oportunidad para enriquecer nuestras vidas, para aprender y así de crecer y de madurar hacia una vida más plena y satisfactoria. Esto lo puedes lograr pensando “diciéndote a ti mismo lo siguiente:

· “La situación es difícil pero no es el fin del mundo”

· “No hay mal que dure cien anos ni enfermo que lo resista”,

· “He sobrevivido situaciones similares en el pasado y este ni me abatirá”,

· “Algo bueno saldrá de esta experiencia”,

· “La vida sigue y mientras hay vida hay esperanza”


4. Ve la vida con gratitud.

Jonatan Hait y Docker Kelner- encontraron que las personas que consistentemente expresan gratitud tienen un sentido de abundancia en sus vidas, son capaces de apreciar las cosas pequeñas de la vida y son en general más felices. Pero también han encontrado que vivir una vida con gratitud y agradecimiento hace a las personas más fuertes y resistentes ante las situaciones dolorosas y adversas de la vida.

Una forma de practicar agradecimiento en tu vida diaria es:

Todos los días piensa acerca de tres cosas de las que estas muy agradecido. El enfocarte en los eventos positivos de tu vida, por pequeños que esto sean enriquecerán tu vida y te hacen más fuerte y feliz y mas agradecido ante la vida y te ayudara combatir la tendencia de natural de menospreciar o minimizar las cosas buenas que pasan en nuestras vidas.


5. Busca oportunidades en tu vida diarias para aprender, crecer y madurar.

El confrontar retos y desafíos en nuestra vida diaria nos da la oportunidad para desarrollar nuevas habilidades y destrezas. La vida puede ser nuestro mejor campo de entrenamiento para fortalecer nuestra capacidad para confrontar y sobreponernos a eventos potencialmente dolorosos en el futuro. El buscar en tu vida diaria las oportunidades para aprender, afinar, perfeccionar nuevas y más sofisticadas habilidades intelectuales, personales, emocionales y psicológicas te hará más fuerte para resistir, sobreponerte y aprender de las situaciones dolorosas que sin duda seguirás confrontado, en menor o mayor grado, durante toda tu vida.


Estas actividades te ayudaran fortalecer tu “músculo de resiliencia”. Recuerda que al exponerse de manera diaria y disciplinada a “dosis controladas de adversidad” (Horméis) puedes fortalecerte para confrontar y sobreponerte, de manera efectiva, a las “pequeñas y grandes” adversidades y retos de tu vida.



sábado, 5 de mayo de 2012

Ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio

“No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os serás medido. ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.” (Mateo 7:1-5). En este fragmento de la Biblia nace la famosa expresión que condena la manera de juzgar que tienen muchas personas, aquellas que ven todos los defectos en los demás, pero que no pueden o no quieren ver los propios.


La sociedad, "forma" a los individuos que la integran.
En la educación, como en la enseñanza, la tendencia está en ver hacia afuera no hacia dentro.
Este modelo estereotipado, se repite incesantemente, sin capacidad de cuestionar.
Si te fijas en el marketing de occidente, verás que todo tiende a ser : unos los buenos y perfectos y los otros los malvados, enviciados, asesinos, a los que hay que matar. Tendencia a creer la existencia en el que uno es el bueno y el otro es el malo. Uno es es el "salvador" del mundo, mientras los otros lo corrompen. Así, legitiman toda clase de atrocidades en lo que se refiere a la influencia social.
Estas imágenes de marketing, que parecen solo de ficción, actúan en la educación, en la sociedad, tanto individualmente como en conjunto, dejan la impronta en el inconsciente colectivo y desde este lugar, vemos todo de la misma manera. Es una forma de manipular las emociones, y mantener a los individuos que forman esa sociedad, bajo la idea de quien las promulga.
(El que es "bueno" pertenece. El que es malo, queda afuera).
Así se nuclea una sociedad bien "formada" para sostener el sistema al cual pertenece. Quedarse "afuera de", implica un aislamiento, mal visto, por todos ¿Acaso esto no genera miedo? ¿Ser "juzgado"? ¿Quién dice qué es Justo y qué Injusto?¿Qué, "cor-recto o "in-co-recto"? Recto a qué? ¿Buscamos Imagen o esencia?

Ver cómo nos educamos y formamos, nos permite comprender como actuamos.

martes, 24 de abril de 2012

SEMBRAR BUENOS PENSAMIENTOS

¿Cómo detener pensamientos negativos?
-Si alguna vez usted hizo esa pregunta puede sentir un enorme alivio al conocer la respuesta, ya que es muy sencilla. ¿Cómo puede detener sus pensamientos negativos? ¡Sembrando buenos pensamientos!
Cuando trata de detener los pensamientos negativos, se está enfocando en aquello que no desea – los pensamientos negativos – y los atraerá abundantemente. Jamás lograrán desaparecer si se enfoca en ellos. La parte de “detenerlos” es irrelevante – puesto que está enfocado/a en los pensamientos negativos. No importa si trata de detener, controlar o apartar los pensamientos negativos, el resultado será siempre el mismo. Está enfocado/a en los pensamientos negativos y, de acuerdo con la ley de atracción, está invitando a su vida un gran número de ellos.
La verdad es siempre muy sencilla y fácil. Para detener los pensamientos negativos, ¡simplemente siembre pensamientos positivos! ¡Siembre buenos pensamientos deliberadamente! Está sembrando buenos pensamientos cuando practica diariamente el aprecio por todas las cosas que se presentan en su diario vivir. Aprecie su salud, su automóvil, su hogar, su familia, su trabajo, sus amistades, su entorno, sus comidas, sus mascotas y la magnífica belleza del día. Alabe, elogie y agradezca todas las cosas. ¡Cada vez que da “Gracias” está generando un buen pensamiento!. A medida que vaya sembrando más y más pensamientos buenos, los negativos irán desapareciendo. ¿Por qué? Porque se estará enfocando en los buenos pensamientos y uno atrae aquello en lo que se enfoca.
Por eso, no debe prestar atención alguna a los pensamientos negativos. No se preocupe por ellos. Si llega alguno, genere la luz con ellos, no les dé importancia, y permita que sirvan para recordarle que debe tener más pensamientos buenos en ese mismo instante.
Cuantos más pensamientos buenos pueda sembrar en un día, tanto más rápidamente se irán transformando en cosas buenas. Si pasa todo el día hablando de las cosas buenas y dando “Gracias” en todo momento, no podrán creer lo que les espera en el día de mañana. Tener buenos pensamientos con deliberación se asemeja a la siembra de semillas. Al tener buenos pensamientos, usted siembra buenas semillas en su interior y el Universo transformará esas semillas en un jardín del paraíso. ¿En qué forma se presentará ese jardín del paraíso? ¡Como su vida!
Rhonda Byrne – Creadora de El Secreto

sábado, 14 de abril de 2012

LA IMPORTANCIA DE FALLAR

LA IMPORTANCIA DE FALLAR

“Debemos enseñar que no es una deshonra fallar y que se debe aprender a fallar inteligentemente, ya que fallar es el arte más grande del mundo.”

Charles Kettering


Fallo de Remedios Cervantes



Lo más absurdo y estúpido es que nos prohíban fallar. Que fallar y equivocarse provoquen burlas, subestimación, choteo y malestar para el que cometió el yerro. Porque ¿habrá algo más inteligente e importante?

Fallar es un signo de que hubo una acción. Y sólo la acción cambia el mundo.

Sin embargo, vivimos en una sociedad que lapida el fallo, en vez de estimularlo. De ahí tantos paralíticos mentales, presos en su miedo a intentar lo que sea, “por temor a fallar”. Y quien teme fallar, teme aprender.

Nadie mejor para ser citado en este aspecto que Charles Kettering, el inventor estadounidense al que debemos, entre tantos inventos (acumuló 140 patentes en su haber), el motor de arranque.

Y eso, para no recurrir a la famosísima frase de otro héroe mío, Thomas Alva Edison, célebre por su persistencia en intentar, fallar, corregir y volver a intentar, cuando sentenció: “No he fallado 5,000 veces sino que he encontrado 5,000 maneras diferentes de no hacer una bombilla incandescente, y cada una de ellas fue un pequeño paso hacia delante”.

Cuando Erasmo escribió su Elogio de la Necedad de seguro que tuvo en cuenta esta renuencia a fallar que es típica del fracasado. Perseguir el éxito en lo que sea es exponerse una y otra vez al fallo, al error, al fracaso, pues la escalera del éxito está formada por peldaños de fracasos que nos llevan a él. Y no hay otro camino.

Cometer errores es inteligente. Fallar es de genios. Equivocarse sólo lo hacen los más listos. Los demás andan paralizados por sus miedos, repitiendo rutinas inútiles por no exponerse a intentar algo nuevo y distinto. Han sido adiestrados para fallar en sus vidas por su miedo a fallar.

Ya el especialista en finanzas personales Robert Kiyosaki, a quien suelo citar por lo tanto que he aprendido de él, explicó: “Todos sabemos que aprendemos al cometer errores, sin embargo en nuestro sistema escolarizado castigamos a la gente que comete demasiados errores.”

O en palabras de la narradora brasileña Clarice Lispector: “Únicamente cuando me equivoco salgo de lo que conozco y entiendo. Si la "verdad" fuese aquello que puedo entender, terminaría siendo tan sólo una verdad pequeña, de mi tamaño.”

¿POR QUÉ NOS AVERGÜENZA FALLAR?

Fallar en prepararse es prepararse para fallar, reza un dicho sobre el tema.

El perfeccionismo, que es una plaga, busca pegarla al primer tiro, niega la progresión, el proceso. Y es una fuente continua de frustración y dolor.

Errar no es de humanos, es más aún, es propio de personas que aprenden. A quien le molesta fallar, le avergüenza aprender.

John C. Maxwell, la mayor autoridad mundial en el tema de liderazgo, tiene un libro fundamental sobre el tema: El Lado Positivo del Fracaso. Allí escribe: “La diferencia entre la gente mediocre y la gente de éxito es su percepción de y su reacción al fracaso.”

El aceptar el fracaso, fallar, equivocarse, el error como parte consustancial e importante, valiosa e indispensable, del proceso de aprendizaje reduce a niveles aceptables, manejables y correctos el estrés que siempre genera no alcanzar el resultado propuesto.

Entendemos que nos quedamos cortos, aprendemos de nuestra práctica, hacemos correcciones y volvemos de nuevo a intentarlo.

Cada error nos mejora. Nos pule. Nos hace más sabios.

Como Henry Ford, aquel extraordinario inventor y empresario norteamericano, sentenció con mucho tino: “El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia.”

El creer vanamente que las cosas tienen que salirnos bien desde el comienzo, que no podemos fallar, que acertar es una medida de nuestra inteligencia (cuando la verdadera medida de nuestra inteligencia es intentarlo, aprender del fallo y reintentarlo una y otra vez), es lo que nos lleva a avergonzarnos de fallar.

De hecho, en el mundo hay menos fracasados que personas que desistieron de volver a intentarlo, aprovechando la experiencia y el saber adquiridos al fallar.

Fue el mismísimo Henry Ford que lo constató al señalar: “Los que renuncian son más numerosos que los que fracasan.”

Y esa renuncia es una demostración de egolatría, de vanidad, de soberbia. Si otros fallan, yerran, se equivocan y fracasan, eso también nos tocará a nosotros, pues es parte de la construcción de la experiencia y el saber humanos. No hay otro camino.

El escritor inglés Charles Dickens lo comprobó al escribir: “Cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender.”

De ahí que un signo de real inteligencia sea la persistencia, el perseverar en nuestra meta.

Ya el presidente norteamericano Calvin Coolidge escribió unas palabras sobre la persistencia que merecen ser enseñadas una y otra vez a las personas, porque reflejan la construcción de un carácter destinado al éxito: “Nada en el mundo puede tomar el lugar de la persistencia. El talento no puede, nada es más común que hombres fracasados con talento. El genio tampoco, el genio sin premio es casi un proverbio. La educación menos, el mundo está lleno de negligentes educados. La persistencia y la determinación son omnipotentes.”